jueves, 10 de diciembre de 2009

Eternos Instantes

Tan solo el reflejo de sueños, recuerdos,
un suave susurro que se ahoga en la nada,
el último rizo que pinta una gota,
la última lágrima antes de la calma.


La vida tan breve, segundos eternos.
¿Que soy? ¿Que seré? ¿Y que he sido hasta ahora?
Fugaz es la magia que vive por siempre.
Eterno es el tiempo que al tiempo devora.


Mas ni un solo instante en vano daremos,
viviendo veloces, de reojo al pasado.
El tiempo no cede piedad a quien duerme.
El tiempo se acaba, y no ha ni empezado.


¿Será que en la vida hemos sido cegados?
¿En busca de todo, de todo perdemos?
¿Que cuesta vivir, por la vida, no el tiempo?
De eternos instantes, que a diario no vemos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Algo

Esta historia narra la vida y las aventuras de algo. Realmente no es importante lo que sea, tan solo un objeto cotidiano. Un insignificante objeto de interés indiferente, despreciable ante los ojos de la realidad. Vivo y consciente solo a través de la prosa, el verso y la imaginación.

Ese algo se encuentra en un ambiente similar al que esperaríamos encontrarlo en la vida real, mas con sutiles diferencias que le dan un toque de fantasía a su relato. Sus amistades son otros objetos como él, u otros objetos que se encuentren comúnmente en el mismo ambiente. Ese algo, protagonista de esta historia, por alguna razón no es aceptado por sus amigos, y busca superarse de alguna manera, para sorprender a sus amistades y reasegurarse a si mismo.

Ahora, ese algo se encuentra ante una decisión. Puede visitar otros lugares cercanos a su ambiente, en busca de aventuras desproporcionadas basadas en realidades cotidianas. O bien puede visitar un lugar muy lejano, donde encontrará otros objetos muy parecidos a él, pero que al final le enseñaran el secreto para ser feliz. El objetivo principal por el cual debe viajar, su misión, es en realidad indiferente.

Todas las amistades de ese algo desconfían del éxito de su viaje, al menos aquellos que sabían que iba a viajar. Todas sus amistades menos una: Su mejor amiga. Un objeto como el protagonista, pero hecha perfecta en todo sentido. Sin embargo, ese algo no la toma en cuenta más allá de mantener una muy fuerte amistad. Por alguna razón, ningún otro objeto decide conquistar a su amiga. Ella se quedará sola en su perfección, esperando a que ese algo por fin la note.

Y así comienza su viaje ese algo. Ya sea cerca o lejos, su vida siempre corre peligros en situaciones irónicamente relacionadas con objetos de la realidad. Consistentemente se salva de cada situación, mas con algunas heridas físicas o sentimentales. Cada peligro se vuelve mas grave, pero ese algo los vence de alguna forma, usando las experiencia que ha aprendido en su viaje.

En su viaje hace muchas nuevas amistades, y conoce a muchas otras como él. Mas ninguna lo satisface por completo. Poco a poco, ese algo se da cuenta de que todo lo que necesitaba estaba en su hogar. Decide regresar, pero una situación inesperada y temible le impide su pronto retorno. Las cosas que aprendió en su viaje no dan resultado para vencer este impedimento, por lo que comprende que debe usar sus propias cualidades originales. Aprende a apreciar lo que es y utiliza con esmero los medios que lo definen como individuo y objeto.

Ese algo logra vencer la situación en el último instante, a duras penas, justo a tiempo para alcanzar a su mejor amiga, antes de que partiera en un repentino viaje propio. Ese algo la alcanza y le declara su amor. Su amiga, siempre disponible, lo acepta entre llantos y abrazos. Vuelven al lugar de donde venían, donde sin ninguna razón aparente, las amistades de ese algo lo respetan, e incluso admiran.

Por último, se resbala alguna moraleja escondida en las palabras de ese algo, alguna de sus amistades o un ente externo que resuma las vidas futuras de cada objeto importante. El mundo se regulariza, así como los objetos que se encuentren en él. Irónicamente, transcurren algunos minutos de vida real, donde todos los objetos involucrados en la historia, vuelven a ser tan insignificantes y ordinarios, como se suponía que fueran.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Sueños

¿Que distingue al horizonte, de entre cielo y superficie?
¿Que define la frontera, entre lo cierto y la verdad?
¿Quien distingue entre los sueños y una realidad soñada?
¿Si te sueño cada día, esa no es mi realidad?


¿Quien me culpa por las ansias de querer vivir soñando?
¿Quien me culpa porque sueño no tener que despertar?
¿Quien me culpa por soñarte, y por desear que fuera cierto?
Yo me culpo, mas no importa, pues te volveré a soñar.


Ya no sé si estoy soñando cuando escribo este poema,
pues te siento aquí a mi lado, mas te busco y ya no estás.
¿Que es lo cierto, lo que siento, lo que sueño cada instante?
La verdad, la realidad, solo sueños nada más.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Los Pollitos Dicen (Versión JAVA)

import java.util.*;
import granja.animales.*;

public class Pio {

public static void main (String [] args) {

// Los pollitos dicen pío, pío, pío, cuando tienen hambre, cuando tienen frío.

Pollitos pollitos = new Pollitos();
if (pollitos.tienenHambre() || politos.tienenFrio())

for (i=0 ; i<3 ; i++)

pollitos.say("pio\n");


// La gallina busca el maíz y el trigo,

Gallina gallina = new Gallina();
LinkedList<Object> items = new LinkedList<Object>();
items.add(gallina.buscar("maiz"));
items.add(gallina.buscar("trigo"));

// les da la comida,

pollitos.comer((Comida) items.get(0));
pollitos.comer((Comida) items.get(1));

// y les presta abrigo.

pollitos.setAbrigo(gallina.getAbrigo());

// Bajo sus dos alas,

double EPSILON = 1e-5;
pollitos.setPosY(Math.min(gallina.getAlas()[0].getPosY(), gallina.getAlas()[1].getPosY()) - EPSILON);

// se estan quietecitos,

pollitos.setvelocidad(0.0);

// y hasta el otro día, duermen calentitos.

Scanner S = new Scanner (today.toString());
while (S.hasNext()) {

pollitos.setTemperatura(Temperatura.CALIENTE);
pollitos.sleep();

}
pollitos.despertar();

}

}

viernes, 27 de noviembre de 2009

El Vectorcito Origen

Nota: Este cuento es una parodia MUY GALLA, del cuento del patito feo. :P


Erase una vez, en una espacio cartesiano de tres dimensiones, mamá Vector dio luz a siete pequeños vectorcitos. A los seis primeros vectores los llamó X, -X, Y, -Y, Z y -Z, pues cada uno era un vector unitario que apuntaba en dirección a cada eje. Al séptimo vectorcito lo llamó Origen, ya que por complicaciones en su definición, resultó teniendo magnitud cero.


Conforme los vectorcitos crecían en magnitud, Origen se quedaba siempre igual. Sus padres intentaron multiplicarlo por un sin fin de constantes, mas no tuvieron éxito, seguía con magnitud cero. Ya sus hermanos y los demás vectorcitos no querían jugar con el pobre Origen. Cuando jugaban a la sumas y restas, nunca lo incluían, ya que su aporte no sería significativo. Todos en el espacio comenzaron a burlarse de él, de su nula magnitud e indefinida dirección.


Y así pasó el tiempo, y el vectorcito Origen se quedó solo y triste. Incluso trató de dividirse a sí mismo entre cero, pero no tuvo el valor (ni el autovalor) para hacerlo. Cuando ya estaba más grande le preguntó a sus padres que habían hecho para que el saliera así. Los padres, apenados, le confesaron que cuando generaban a sus hermanos. Experimentaron haciendo "el producto cruz" en muchas diferentes posiciones. Habían escuchado que era posible hacer "el producto cruz" estando en el mismo eje, mas en dirección opuesta, pero no tenían idea de las consecuencias.


El vector origen estaba devastado, había sido una equivocación. Simplemente el resultado de una irresponsable experimentación. El vectorcito Origen, ya se había rendido.


Un día, el espacio fue visitado por muchos otros espacios n-dimensionales. Los vectores que habitaban el espacio cartesiano de tres dimensiones se encogieron del miedo. Algunos incluso decidieron irse a la cima de la mas alta montaña. Solo les hacía falta alguien con quien hacer "el producto punto" y ya estaban listos para escalar.


Uno de los vectores de mayor magnitud intentó comunicarse con estos espacios.


- "¿Quienes son ustedes? ¿Que quieren de nosotros"


A lo que el espacio cartesiano de dos dimensiones respondió:


- "BUSCAMOS A AQUEL A QUIEN LLAMAN ORIGEN."


Todos se quedaron desconcertados. ¿Para qué podría querer un espacio hablar con el insignificante vector Origen?


Notando las muecas y las burlas que hacían los demás vectores al hablar de Origen, el espacio mas temible, el poderoso fractal, dijo:


- "¿POR QUE CUESTIONAN AL VECTOR ORIGEN?"


Temerosos, los vectores le explicaron que no tenía magnitud, ni dirección, y por ende no podía ser considerado un vector digno.


- "¡IGNORANTES! ¡EL VECTOR ORIGEN NO CARECE DE DIRECCIÓN, SINO QUE LAS COMPRENDE A TODAS! EL SOLO ES CAPAZ DE DEFINIR UN NUEVO ESPACIO COMPLETO DE TRES DIMENSIONES."


Con miedo y cautela, pero firmemente, el vector origen se acercó a los demás espacios. Estos, le dieron un pequeño toque, y le otorgaron el regalo de la magnitud unitaria opcional, para cada una de sus coordenadas. Y fue así como el pequeño Origen se expandió hasta convertirse en un nuevo espacio cartesiano de tres dimensiones. Capaz de contener a muchos otros vectores, Muchos otros como los que había dejado atrás.


Los espacios, y aquel al que alguna vez llamaron Origen, se marcharon a otras regiones del gran Álgebra. Ahora todos los vectores querían ser como Origen. Incluso intentaron dividirse entre las constantes mas grandes que encontraron, pero nunca pudieron alcanzar la perfecta magnitud del cero exacto.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tu Mirada

Lo posible, lo imposible, ya carece de sentido.
Lo real, lo imaginario, horizonte de mis días.
Lo querido, lo debido, anunciando su batalla.
Victoriosos, derrotados, en conflicto por mi vida.


Mil canciones, mil poemas, he plasmado en mis pupilas.
Cada letra que la forma le da vida a tu mirada.
Cierro un ojo, cierro el otro y apareces con premura.
Te imagino, mas no basta, quiero verte más que nada.


Y apareces, y me hundo, en la magia de tus ojos.
Por tu iris, navegando, pasaré la vida entera.
No quisiera un solo instante distraerme de este mundo.
Pues te basta una mirada, y me derrites como cera.


Es tu falta, es tu ausencia, la que ciega mi destino.
Cual dos ojos que se abren en completa oscuridad.
Son tus ojos, mi camino, los que guían a mi alma.
Tu mirada, tu sonrisa, son mi única verdad.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Manantial

Esta historia comienza con una pequeña gota de rocío. Diminuta gota que se balancea suavemente sobre la punta de una hoja de cala. El sol refleja sus tibios rayos sobre su temblorosa figura y la impregna de hermosos colores y luces. Se balancea con mayor fuerza la gota, decidida a explorar el mundo, decidida a vivir una aventura, pero temerosa de abandonar la seguridad de su verde hogar.

De pronto, con un repentino espasmo de valentía o de inconsciencia, la diminuta gota salta al abismo y comienza a caer. Por unos instantes, la gota se siente libre al fin. El viento la acaricia y el paisaje cambia conforme continúa descendiendo. Pero ésta emoción no estaba destinada a perdurar, pues pronto la gota se ve atrapada en un nuevo lecho de hojas. Mas ésta vez no había escapatoria. No había un borde del cual balancearse. Estaba atrapada y sin salida en el inmenso suelo del bosque.

Ahora la pequeña gota se siente más atrapada y solitaria que nunca. Medita unos segundos en silencio, pensando en las consecuencias de sus impulsivas acciones. Mas no transcurre mucho tiempo hasta que ve caer otra gota a su lado. Ambas se observan por unos instantes. Comienzan a acercarse una a la otra, con curiosidad y cautela, pues ninguna había visto a otra gota en su vida. Ya están a punto de rozarse, cuando de pronto una fuerza invisible las acelera y hace que choquen entre sí con un fuerte estruendo.

La pequeña gota abre los ojos, pero ya no es tan pequeña. Siente el pensamiento y la esencia de su hermana olvidada invadir su ser, pero aún se siente ella. Es como si dos conciencias compartieran el mismo cuerpo, y lo mas extraño, es que era agradable.

Así comienzan a caer muchas otras diminutas gotas, que curiosas se acercan entre sí y se combinan en una sola gran conciencia. Con el paso del tiempo, las diminutas gotas ya no pueden llamarse como tales, pues todas juntas han formado un pequeño manantial.

Con su nueva conciencia y su nuevo volumen, el manantial ahora quiere ir mas allá y explorar el mundo. Y es así como, con una pequeño empujón hacia el frente, el manantial comienza su camino por el bosque.

Todo lo que el pequeño manantial puede ver es hermoso y nuevo. Increíbles paisajes desbordan su mente, pintan sus ojos y llenan su corazón. Y con cada día el manantial se enriquece aún mas, con nuevas gotas de rocío que emocionadas deciden unirse en su viaje.

Y así fue por mucho tiempo, que el manantial siguió recorriendo el bosque, explorando, creciendo y aprendiendo. Ahora tiene el deseo de explorar hacia el amanecer. Se dirige con premura hacia el grandioso sol, emocionado por los paisajes y secretos que ha de conseguir al arribar a su destino. Mas un día se topa con algo desconocido que no esperaba, ni deseaba. Un inmenso abismo se aparece de frente y le impide continuar su camino. El manantial lo roza con curiosidad, y su peso le juega una broma cruel. Poco a poco las gotas que lo conformaban se pierden en el abismo y el manantial nuevamente se hace cada vez mas pequeño.

El manantial entra en pánico y mira hacia los lados buscando ayuda. En ese momento puede ver como cerca hay una ladera que da hacia un hermoso valle. El manantial sabe que visitar el valle le costaría la libertad, pues le sería imposible escapar nuevamente. Mas por instinto o temor, decide cambiar de rumbo hacia el mismo. Mas el valle ya tiene a su propio explorador, un imponente río que lo atraviesa y lo acaricia en toda su extensión. Probablemente el valle ni siquiera note su presencia y pueda vivir tranquilamente en su haber.

Resignado, el manantial comienza a desplazarse hacia el valle, cuando de pronto una enorme roca se atraviesa en el camino. Ahora el valle también se le ha prohibido, cercano pero inalcanzable. Solo le queda perseguir su sueño original y buscar el amanecer, así le costara la vida.

El manantial regresa al abismo, suspira lenta y profundamente y se deja caer por completo. Mas en el aire, ya no es un manantial. Podía sentirse desintegrar en todas las diminutas gotas que le dieron vida. Parece que éste es el final del recorrido. Éste es el final de la aventura.

Mas abre los ojos nuevamente consternado. Una vez mas es un manantial. En el fondo del abismo las gotas se reunieron sin saberlo. Ahora, lleno de esperanzas renovadas, bien puede continuar con su sueño, bien puede continuar su viaje al amanecer.

Pero éste camino parece diferente. De frente puede verse claramente un delta. Infinitos caminos diferentes que, aunque llevan todos al amanecer, siguen rutas muy distintas. El manantial no sabe que le depara el futuro si decide tomar alguno de esos caminos. Pero también sabe que si no lo intenta, jamás podrá saberlo.

FIN